21.6.10

y no pude hacer nada

Hoy he visto algo espantoso.

Caminando por la calle he oído un lamento. Ese lamento se iba acercando a mí (o yo me dirigía hacia él). Veo que se trata de una mujer y un hombre.

Cuando estamos a la misma altura, miro la mujer, su cara; tiene algo extraño en la nariz. Me fijo mejor, y con horror veo que tiene el tabique nasal hundido en la cara. Repite un lamento que a penas entiendo "me has dao..., me has dao.." El hombre tiene la mano sobre el hombro de ella y va empujándola. Caigo en la cuenta de que estamos cerca de un hospital.

Cuando los dejo atrás, la imagen no desaparece de mi mente, y tengo unas ganas terribles de llorar y vomitar.

Luego, en casa, me doy cuenta de mi situación privilegiada pseudo-burguesa. Aunque yo sea pobre, aunque yo sea/tenga un cuerpo violable y agredible, esa mujer es diez veces más vulnerable que yo.

6 comentarios:

Nagore dijo...

Me has traído un recuerdo de la infancia, la primera vez que me sentí exactamente así como tu relatas. De niña mi abuela me contaba historias de su infancia y su "vida en el pueblo". Recuerdo la historia de la mala vecina a la que su marido tuvo que pegar un puñetazo "para que se calmara". Lo contaba con toda tranquilidad, no le daba demasiada importancia porque "el era boxeador y ya sabía donde daba". Increíble pero cierto. Cuando me lo contó me sentí exactamente igual que tu el día que te cruzaste con ellos.

Y así nos va.

©susanna martin dijo...

:(

Hartas.ES dijo...

Lamentable , por desgracia pasan estas cosas diariamente, lo que no entiendo es que las mujeres o cualquier persona que es agredida por otra sigan con estas personas, tengan esa impunidad y no pase nada.
Un beso Susana, te entiendo perfectamente, podemos hacer cosas pero poco si ell@s no ponen de su parte.

©susanna martin dijo...

Gracias! un beso también para ti.

Filomena dijo...

Te sigo desde hace poco: desde que salió "Alicia en un mundo real". Debo decirte que eres un gran descubrimiento y que espero que nos sigas regalando tu presencia.

Rompo mi silencio aquí, en este post, porque tiene mucho que ver con el que hace unos días he publicado en mi blog (http://puzzlessinguion.blogspot.com/2010/09/callejon-sin-salida.html). Yo empiezo a dejar de vomitar, pero a la rabia y a la impotencia le cuesta abandonar el cuerpo.

Un abrazo y enhorabuena por tus éxitos!

©susanna martin dijo...

Hola Filomena!
Gracias por tus mensajes y por lo de "gran descubrimiento", ¡¡me emociona mucho ver que gusta mi trabajo!! Así dan ganas de seguir!

Me pasearé por tu blog con mucho gusto.

Un gran abrazo y gracias de nuevo!